Inicio » Prensa » Actualidad » Esfuerzo pionero en la investigación marina de hábitats profundos en el cañón de Cap Bretón

Esfuerzo pionero en la investigación marina de hábitats profundos en el cañón de Cap Bretón

Lunes, 06 Julio, 2020

La undécima campaña oceanográfica del proyecto LIFE INTEMARES ha concluido con la obtención de información valiosa del sistema de cañones submarinos de Cap Bretón, frente a las costas del País Vasco, que contribuirá a mejorar el conocimiento de los hábitats de interés comunitario que se encuentran en este espacio para su posible declaración como nueva área marina protegida.

Durante los 14 días de expedición, el equipo de investigadores del Instituto Español de Oceanografía y de AZTI ha estudiado la geomorfología, los hábitats profundos y sus comunidades de especies asociadas de un área que comprende el cañón principal de Cap Bretón, sus cañones tributarios, la zona de un megadeslizamiento, además de diversos campos de pockmarks, depresiones de sedimentos marinos generadas por emisiones de fluidos. En total, han cartografiado una extensión de 1.243 km2.

Los científicos destacan el esfuerzo pionero en el estudio de la fauna que albergan los campos de pockmarks, una de las estructuras submarinas causadas por emisiones de fluídos, y que constituyen un hábitat de interés comunitario.

Gracias a sistemas avanzados de muestreo no invasivo se han obtenido imágenes de alta resolución y variables oceanográficas para caracterizar el hábitat de los pockmarks que están situados en la región sur del cañón principal y en profundidades comprendidas entre los 300 y 1.200 metros, obteniendo una valiosa información sobre este hábitat y sus comunidades asociadas.

Especies de alto valor biológico

Como resultado, han podido identificar especies de alto valor biológico asociadas a este hábitat de interés comunitario, entre las que destacan ejemplares adultos de gran tamaño del pez conocido como reloj anaranjado (Hoplostethus atlanticus), singular especie vulnerable que tarda más de 25 años en alcanzar la madurez reproductora. También han constatado que los pockmarks son zonas de concentración de colonias de cigala (Nephrops norvegicus).

El sistema de cañones tributarios a Cap Bretón también alberga arrecifes, otro de los tipos de hábitat vulnerable de interés comunitario, que aparece muy desarrollado en los afloramientos rocosos a 80-200 metros de profundidad en la plataforma continental, según los investigadores.

El coral amarillo Dendrophyllia cornígera y la esponja Phakellia ventilabrum son especies estructurantes, a las que acompañan equinodermos, moluscos y crustáceos. Se trata de un hábitat extraordinariamente diverso que presenta en esta zona un alto nivel de conservación, sin muestras evidentes de impactos derivados de la acción humana, constatan los científicos.

Sin embargo, a más de 200 metros de profundidad del cañón principal y sus tributarios, los investigadores han comprobado que los arrecifes de coral son inexistentes o muy escasos; y únicamente en la región de megadeslizamientos situada al este del área de estudio se han identificado montículos carbonatados relictos con restos de corales muertos.

Gestión eficaz de los espacios protegidos

La información obtenida en esta campaña se analizará y procesará de forma posterior en el laboratorio. La identificación de hábitats y especies de alto valor ecológico contribuirá a mejorar el conocimiento de esta zona para su posible declaración como Lugar de Interés Comunitario (LIC) de la Red Natura 2000, la mayor red de espacios protegidos del mundo.

Esta campaña se enmarca en el proyecto LIFE INTEMARES, que avanza hacia un mejor conocimiento de las áreas marinas protegidas, con el objetivo de lograr una gestión eficaz de los espacios marinos de la Red Natura 2000.

La Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico coordina este proyecto integrado, en el que participan como socios la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del propio ministerio, el IEO, CEPESCA, SEO/BirdLife y WWF-España. Cuenta con la contribución financiera del programa LIFE de la Unión Europea, entre otras fuentes de financiación.